|
Hay una
pregunta que me planteo seguido:
¿Por qué los
hombres fallan en su amor?
¿Por qué es
tan difícil vivir juntos todos los días?
Creo que
muchas veces nos mentimos a nosotros mismos.
Pretendemos
amar al otro pero nos limitamos a amarnos a nosotros mismos,
a nuestro
"YO".
Espero
demasiado del otro. El otro debe ser amable.
El otro debe
ponerme por la nubes, debe llevarme en bandeja,
no debe
enfadarme, no debe reñirme.
Al menor
desencanto me siento herido en mi amor.
Pensamos
demasiado poco, o casi nada, en lo que podemos dar o hacer por el otro.
No digas
demasiado aprisa: "¡No me quieres!"
Al menos hasta
que tú no lo hayas dado todo.
Del libro "La
alegría de vivir"
Phil
Bosmans
|