19 de Marzo, 2007
Sólo para mujeres fenomenales
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Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco,
Los días se convierten en años... Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña. Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida. Detrás de cada logro, hay otro desafío. Mientras estés viva, siéntete viva. Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo. No vivas de fotos amarillas... Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡¡¡Pero nunca te detengas!!!
Madre Teresa de Calcuta | |
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Por Artemixa - 19 de Marzo, 2007, 22:08, Categoría: Reflexion
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Etiquetas: MUJER, animo, edad, optimismo
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Letra Profunda
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Lo que escribí en el vientre de mi madre ante la luz desaparece.
El sueño de mi letra antigua tatuado en espera del mundo se borró a la crecida del tiempo.
Colores, tactos, huellas cayeron bajo túmulos de nieve.
Sólo murmullos a deshora afloran hoy del fondo, visiones en eclipse, indescifrables que envuelve el vaho de los espejos.
Los ojos buscan en el aire el espacio donde el alma flotaba y se pierden detrás de su senda.
Lo que escribí en el vientre de mi madre quizás no fue sino una flor porque más hiere cuando desvanece.
Una flor viva que no tiene recuerdo.
Eugenio Montejo |
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Por Artemixa - 19 de Marzo, 2007, 17:13, Categoría: Poemas
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Sólo por hoy
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"Sólo por hoy, oh Dios, concédeme el don de la valentía, para que pueda andar libre y tranquilo por la senda de la vida; haciendo mi trabajo de cada día con ánimo.
Concédeme el don de la sonrisa, para que pueda sonreir y pueda ver el aspecto alegre y favorable de la vida; y pueda ayudar a mis semejantes a verlo también.
Concédeme el don de la armonía, para que pueda vivir en amistad y buena correspondencia con los demás; y para que pueda tratarlos como quisiera que ellos me tratren a mí.
Concédeme el don de la lealtad, para que pueda vivir conforme a la fe más grande que mi corazón conoce y así pueda honrarte y glorificarte con mis actos.
Concédeme el don de la paciencia, para que pueda tolerar las faltas de los demás y para que ellos, en cambio, toleren las mías.
Concédeme el convencimiento de que el amor es el "cumplimiento de la Ley" y así pueda guardar el mandamiento del Maestro: "amaras a tu prógimo como a ti mismo".
Concédeme el don de un corazón comprensivo, para que pueda ser bondadoso y cooperativo con los demás; para que pueda comprender sus motivos y deseos.
Sólo por hoy, oh Dios, concédeme el don de la fe; fe en Ti; fe para saber que todas estas cosas que te he pedido me serán concedidas en los días por venir y para siempre."
Helen S. Carpenter |
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Por Artemixa - 19 de Marzo, 2007, 16:13, Categoría: Religión
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